Tanto esta entrada de Don Agrio como una interesante conversación que mantuve el otro día, me han hecho pensar sobre qué es cine de calidad y me he animado a escribir esta reflexión de todo a 100.
La idea de la conversación del otro día era que yo defendía la postura de que la gente que estudia (estudiamos) Comunicación Audiovisual -se supone- que está entrenada para ver en el cine más allá de lo que ve un espectador convencional. El argumento que tenía enfrente es que todo el mundo puede identificar qué es buen cine y cuál no lo es; y se basaba en que el cine provoca las mismas emociones sea en un espectador entrenado o no.
Estoy de acuerdo con el argumento contrario. Es cierto que el cine puede llegar a provocar las mismas sensaciones tenga enfrente el espectador que tenga. El problema es que alguien entrenado puede llegar más al fondo de cómo ese cine está construido. Y no tanto por la riqueza que puedan tener los planos de si están bien compuestos y son estéticamente bonitos. Sino por toda la cantidad de información que te aporta, no ya sólo la configuración y ordenación de los planos, sino la relación entre personajes, escenas, y un largo etcétera.
Digamos que alguien no entrenado puede decir si le gusta o no una película, pero no podrá decir por qué, o no tendrá argumentos tan sólidos como alguien entrenado. De la misma forma, y más hoy día, se puede engañar al espectador no entrenado y puse el siguiente ejemplo. El otro día en televisión durante las fastuosas celebraciones por la victoria de la Selección Española pusieron un vídeo en Cuatro en que se veía a cámara lenta diferentes jugadores corriendo, sonriendo, con alegría, etc. y de fondo la típica música épica. Eso evidentemente crea en el receptor una sensación de epicidad y de gesta. Sin embargo, eso no es, en mi opinión una pieza de calidad, porque utilizan algo que está muy manido y que de tanto usarlo ha perdido ya su significado. El sentimiento por el sentimiento. Probablemente alguien no entrenado diga que es un vídeo muy bonito y significativo, pero en mi opinión la pieza no tiene calidad, porque no busca una calidad en sí, sino activar unas sentimientos que sabe que va a provocar. No es cine, pero es televisión, y por tanto pieza audiovisual. Pero creo que ahí se demuestra como el simple sentimiento no vale para definir si una película es de calidad o no.
Por dar la vuelta a la tortilla, le dije el argumento contrario, es decir, si ella pensaba que ambos grupos -entrenados y no entrenados- podían percibir la calidad de la misma forma, qué pasaba entonces con aquellas películas <inserte_aquí_nacionalidad_exótica> que los expertos aclamaban como cine de calidad, pero que el público dice que son un coñazo. Ya que si, como dije antes, la calidad es igualmente percibible por ambos grupos, tanto uno como otro deberían estar de acuerdo. Y todos sabemos esa frase de: "éxito de crítica, fracaso de público" o viceversa.
En este punto y es donde enlazo con Don Agrio sí que tiene razón en una cosa y es que el cine está hecho para ser visto por el público. Igual que en primero de carrera te enseñan que una señal de peligro en mitad de un bosque en el que no hay nadie no comunica nada; una película que no es vista por nadie tampoco lo hace. Por lo tanto creo que podemos establecer 2 baremos. El primero es un baremo absoluto en el que podemos clasificar las películas por un estricto orden de calidad, que si bien no es algo fácilmente ponderable, si hay diferencias entre películas con y películas sin calidad. Al contrario, por lo tanto, el segundo baremo, es uno de calidad relativa. En el que no tomamos únicamente como factor de calidad de una película la propia película en sí, sino también la conexión que ha tenido con el público. Así, por ejemplo, de la misma forma que Don Agrio cree que su DVD de "Cine de Calidad" son películas que le gustan, yo también opino que existe ese tipo de cine.
En el post anterior hablaba de una película que según el primer baremo es cine de mala calidad tópico, con situaciones inconexas, con soluciones sacadas de la manga, sin ningún sentido, etc. Pero es una película que me gusta precisamente por todo eso. De tan mal que está hecho me gusta. Creo que aquí en España pasa algo así con Torrente. La primera es una película que no está pensada para optar al Oscar, está buscando un público determinado y evidentemente lo encontró y lo va a seguir encontrando.
¿Quiere esto decir que este tipo de cine que no busca la calidad no puede tener calidad? Evidentemente no. Puedes hacer una película tipo Agárralo Como Puedas pero trabajándola para elevar su calidad. El problema es que normalmente no merece la pena. Son películas que buscan otra cosa y que normalmente el guión es (aún más) determinante. Pero claro que se pueden hacer películas aparentemente de poca calidad con mucha calidad, por ejemplo Con Faldas y a lo Loco, o una de mis preferidas contemporánea Moulin Rouge. Pero también se puede hacer al contrario, buscar la calidad y no encontrarla, como pasa con Juno en mi opinión. Es una película que está bien, pero tampoco creo que se merezca mucho más.
En fin. Que cada uno busque el cine que le gusta. A mi me gustan completas estupideces como Batman o Top Secret, pero también adoro grandes clásicos como Nosferatu, e imagino que todos tendremos listas así. Pero creo que la diferencia fundamental es que yo como persona -supuestamente- entrenada, creo saber por qué me gustan esas películas más allá de 'me hace reír' o 'me da miedo'.