- Pues lo siento mucho caballero, pero no vendemos.
- Me da igual; le hago una OPA hostil.
- ¿Y eso qué es? ¿Qué es lo de la OPA hostil?
- Pues que o me vende o le meto dos hostias.
OPA entre talleres visto en el Podcast de Gomaespuma.
- Pues lo siento mucho caballero, pero no vendemos.
- Me da igual; le hago una OPA hostil.
- ¿Y eso qué es? ¿Qué es lo de la OPA hostil?
- Pues que o me vende o le meto dos hostias.
OPA entre talleres visto en el Podcast de Gomaespuma.
No sé si es normal que los compañeros de trabajo le dediquen a uno pequeñas obras maestras de arte. En mi caso, mis compañeros dicen que cuando estoy haciendo fotos pongo una expresión rara con los labios, como si estuvieran en tensión. Gracias a esto, me he ganado el calificativo de "morro-jirafa" y este bonito cartel está colgado justo a espaldas de mi sitio.
La frase hace referencia a una coletilla mía durante la sesión de fotos en que siempre pido una fotografía más repetidamente a los modelos.
En el trabajo tenemos una pequeña broma interna relacionada con Robotnik, el pérfido enemigo de Sonic en los videojuegos de SEGA. El otro día que fue mi cumpleaños, aparte de hacerme un auténtico regalazo (el dinero para una nueva raqueta -ya sabéis, la pasión del tenis y demás-), me dieron la típica tarjeta de felicitación pero con un dibujo del bueno de Robotnik, transformado a Nobotnik en la jerga corporativa por cuestiones de mera musicalidad. El dibujo de hizo muchísima gracia e ilusión, así que lo escanee y lo pinte de la mejor forma que buenamente pude y quiero compartirlo con vosotros.

Hace un año que se creó la leyenda. Sin embargo, desde ese momento, nadie le ha vuelto a ver. Se rumoreaba que podía estar en muchos países, adoptando diferentes identidades, yendo siempre en solitario en pos de aquello que siempre anda buscando. Shijoo St., en un puesto cualquiera, fue donde surgió la leyenda. Kyoto, Estación Central, fue el lugar de su consagración. Desde entonces se paseó por medio mundo... Él es... The Man With the Jinbei.
Si le ven por la calle pero dudan de que sea él, mírenle su calzado: su geta es inconfundible.
PD. Jinbei: prenda tradicional de hombre para soportar los calurosos veranos japoneses.
PDD. Foto de Chusu.
Parece increíble, lo sé, pero hasta hace poco tiempo en mi casa no dejaban publicidad para pedir comida a un restaurante chino. Hace un tiempo sí que dejaban el fantabuloso 'Telechino'. Pero no duró demasiado y desde entonces nada. Ahora han vuelto a dejar otros publicidad y esta vez parece que va en serio porque después de ese primer restaurante, otros 3 han puestos sus panfletos con el menú las ofertas y los regalos por compras superiores a.
Como iba recogiendo panfletos inicié un estudio de mercado de cuáles eran los precios de los chinos a domicilio. Aunque parezca que no, el que pidas de uno a otro puede salirte, relativamente, más caro en un sitio que en otro. Por ejemplo en pedidos en torno a 9€ te puedes llegar a ahorrar 1€ dependiendo del sitio.
Para el estudio he decidido tomar como precios de referencia primero el rollito primavera y el arroz 3 delicias, por ser platos que seguramente se pidan muchísimo y por lo tanto pueden poner precios bajos porque saben que siempre van a pedir esos platos. Y por el otro lado he escogido el pollo con almendras como platos que se piden, pero tampoco demasiado y que debería ser razonablemente barato; y por último el pato a la naranja como plato más caros, pero que aún así se deben demandar bastante. O esa es mi impresión.
He aquí el proto-estudio:
Restaurante Rollito Primavera Arroz 3 Delicias Pollo con Almendras Pato a la Naranja Chino A 1,15€ 3,15€ 4,10€ 6,60€ Chino B 1,10€ 3,00€ 3,80€ -,--€ Chino C 1,15€ 3,20€ 4,40€ 6,60€ Chino D 1,05€ 3,00€ 3,95€ 6,25€
Podemos sacar algunas conclusiones interesantes. La primera es que en algo tan insignificante como un rollito primavera hay una diferencia de 10 céntimos, que es una cantidad insignificante a su vez, pero que representa un 10% del precio del rollito. Pasa algo parecido con el arroz, que entre el más caro y barato hay una diferencia de 20 céntimos. Lo asombroso es el pollo que tiene una diferencia de 60 céntimos.
Otra conclusión es que comer nos puede salir bastante caro dependiendo del chino al que llamemos. Si hacemos un pedido de 2 rollitos, 1 de arroz, 1 de pollo y 1 de pato tanto en el sitio más caro, Chino C, como en el más barato, Chino D, la diferencia es de 1,20€. Que evidentemente, si hacemos un pedido más grande el ahorro puede ser mayor.
Lógicamente no entro en el tema de la calidad sino únicamente en el puramente económico y de una forma que cualquiera que haya hecho algún estudio me podría colgar de un árbol. Si es que, en que cosas ando perdiendo el tiempo, ¿verdad? xD.
¿Tenéis por vuestro barrio panfletos de restaurante chinos? Poner los precios de esos platos y así hacemos la Ultimate Chinese Restaurant Research.
Seguro que te ha pasado alguna vez que jugando a algún juego te han matado/has perdido/te han eliminado y te sientes frustrado. No quieres volver a empezar porque tendrías que rehacer un camino muy largo; o es la enésima vez que te enfrentas al jefe final; o no consigues pasar de este punto en el que estás atascado y no se te ocurre qué narices hacer.
Para esos momentos es perfecto jugar a los videojuegos de Chuck Norris. Das patadas voladoras. Siempre ganas. Siempre tienes el máximo de puntos. Y si consigues el ítem para ser inmortal He-Man invoca al poder de Grayskull.
El juego perfecto para desestresarte si estás atascado o hasta las mismísimas cejas de aquel otro juego al que estás enganchado.